La población indígena en México es la mayor en América Latina. Está conformada por casi 12 millones de personas, seguidas por Perú (9.3 M), Guatemala (5.3 M), Bolivia (4.9 M), Ecuador (4.1 M), Colombia (600,000) y por último, Brasil, con tan sólo 300,000 habitantes indígenas, equivalentes al 0.2% de su población.
Actualmente, 11 de cada 100 habitantes en México son indígenas y existe una gran desigualdad social en las comunidades. Uno de los casos más graves es el de la comunidad Mazahua, asentada fundamentalmente en el Estado de México, y una de las etnias con mayor presencia y dispersión en la zona centro de México.
Los mazahuas han sentido los embates combinados de un entorno geográfico hostil y un aislamiento educativo y de salud que, durante décadas, los obligó a permanecer relegados.
Hablando del entorno indígena en México, y entendiendo por indígena a aquellas personas y comunidades que, a más de 500 años de la llegada de los europeos a costas del continente, han conservado hasta la fecha sus tradiciones, costumbres y lengua, tenemos que estas comunidades, mexicanas con todos los derechos y obligaciones que la constitución contempla, siguen siendo grupos sociales con identidades propias para quienes, la nacionalidad mexicana resulta complementaria a su existencia como tzoltziles, otomíes, mayas o seris, por mencionar algunos ejemplos.
En México, 12 estados concentran a casi la mitad de la población indígena, y más 800 municipios en nuestro país son considerados igualmente indígenas.
12 millones de mexicanos hablan al menos una de las 60 lenguas indígenas.
Existen antecedentes de los mazahuas desde el siglo XIII. Los mazahuas fundaron las ciudades de Culhuacán, Otompan y Tula. Son una de las etnias mexicanas más antiguas.
Los municipios que componen la región mazahua son 11, de los cuales 10 se localizan en el Estado de México.
No hay certeza respecto al origen de la palabra mazahua. Se dice que proviene del nombre del primer jefe de este pueblo que se llamó Mazatlí-Tecutli; hay quien piensa que se deriva del náhuatl mázatl, "venado", o bien de Mazahuacán "donde hay venado" que es el nombre del lugar de origen de este pueblo.
Viven de la agricultura, la manufactura de artesanías, el empleo en la industria de la construcción y actividades vinculadas al comercio y servicios.
La mayor parte de las comunidades mazahuas son católicas y tienen muchos patrones a los cuales veneran en diferentes fiestas a lo largo del año.
La indumentaria tradicional en las mujeres consta de vestido con forma de falda y blusa de tela de satín o manta de colores vivos. La falda está bordada con figuras de animales, flores y figurillas geométricas. Además se lleva una falda interior muy amplia y larga hecha de manta con un bordado en el contorno inferior, a la que se sobrepone la falda exterior que deja ver los bordados de la primera. El calzado y si lo usan es de hule. También se utiliza el sombrero hecho de paja de trigo con o sin listones de colores.
Los hombres utilizan una indumentaria tradicional más sencilla, que consta de un pantalón y camisa de manta junto con huaraches. En algunos lugares se utiliza una faja en la cintura.
Estas y otras tradiciones datan de muchos años atrás y se han conservado de generación en generación hasta nuestros días.